A la edad de 92 años, el magnate de los medios de comunicación Rupert Murdoch ha anunciado que abandona la presidencia de Fox Corporation y News Corp, pero permanecerá en el cargo de presidente emérito, presumiblemente para ayudar a guiar a su hijo mayor Lachlan como nuevo jefe de la empresa.

En muchos sentidos, la noticia era inevitable. La compañía está planificando claramente su sucesión y la forma de gestionar el declive de Murdoch. Tiene un ojo puesto en el mercado y otro en garantizar que la firma mantenga su rumbo.

Pero ¿por qué ahora y hacia dónde se dirige la empresa? ¿Y por qué será recordado Rupert Murdoch?

 

¿Por qué ahora?

 

La salida de Murdoch solo podía producirse de dos maneras: o renunciaba o se marchaba con sus propias condiciones. Ha optado por lo segundo, lo que significa que la empresa ha decidido gestionar la transición de una manera favorable para el mercado.

La transición a Lachlan parece, por el momento, segura. Esto le da la oportunidad, bajo el liderazgo del magnate, de guiar a la empresa en la dirección que él –o Murdoch– desee.

Murdoch dice que aunque goza de buena salud, quería aguantar el mayor tiempo posible. Sin embargo, noticias recientes sugieren que su salud podría estar empeorando. Sólo podemos especular, pero el hombre tiene, después de todo, 92 años.

 

¿Habrán influido las recientes demandas?

 

Fox ha sido objeto de varios pleitos muy costosos en los últimos años, que causaron mucha agitación interna. Con un coste de 787,5 millones de dólares, Fox resolvió una demanda por difamación interpuesta por Dominion Voting Systems. Se basaban en afirmaciones infundadas sobre sus máquinas de votación en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020. Otra empresa de tecnología electoral, Smartmatic, también ha interpuesto una demanda.

Pero dudo que esto haya desempeñado un papel importante en la dimisión de Rupert porque, al final, mil millones en demandas no son nada para una empresa que hace unos años ganó 70 000 millones de dólares vendiendo sólo algunos de sus activos a Disney.

Este es el precio que paga la empresa por su planteamiento de ir de frente. Se enorgullece de su postura editorial intransigente, diseñada para complacer a su audiencia de derechas. Y nada indica que Lachlan vaya a cambiar de rumbo.

 

¿Qué sigue para Lachlan, con Rupert como presidente emérito?

 

En cierto sentido, Rupert Murdoch no se retira. Su nuevo título de presidente emérito revela que le costará dejarlo. Pero el nuevo papel también trata de calmar al mercado y decir: “No os preocupéis, no me he ido; sigo aquí y tengo mi mano sobre el hombro de Lachlan”.

El mejor indicio de la futura dirección de News Corp por parte de Lachlan es su comportamiento reciente. Estuvo al timón de Fox News durante los años presidenciales de Donald Trump e inmediatamente después, cuando el canal hizo un daño enorme con su información sobre el resultado de las elecciones de 2020. Estaba al timón cuando Fox hacía esas afirmaciones infundadas sobre Dominion Voting Systems. Tuvo muchas oportunidades de guiar a la compañía en una dirección diferente, pero no lo hizo.

Por tanto, podemos esperar que News Corp continúe siendo la celosa compañía de medios de derechas que es actualmente.

 

¿Cómo puede afectar esto a las elecciones estadounidenses de 2024?

 

News Corp ha visto finalmente lo que millones de votantes estadounidenses vieron en las elecciones de 2020: que Trump era, en última instancia, destructivo como líder. Ahora, medios como Fox News están indecisos sobre si apoyarle o no. Algunos en en el canal son claramente reacios a dejar de adorar a Trump, mientras que otros están decepcionados porque el gobernador de Florida, Ron DeSantis, no se perfila como un rival viable.

Si Trump sigue siendo el candidato republicano más popular, Fox probablemente se alineará y le apoyará, aunque con menos entusiasmo que la última vez.

Hay una sensación de confusión en Fox sobre a quién apoyar y dónde situarse, lo que refleja el caos de la política estadounidense en general.

 

¿Cuál es el legado de Rupert Murdoch?

 

Podríamos reducirlo a un libro de contabilidad. ¿Ha hecho este hombre más daño o más bien en su vida en los medios de comunicación?

En el lado bueno de la balanza, ha sido un defensor de los periódicos. Ha contratado a miles de periodistas y sus medios han practicado a menudo un buen periodismo de interés público.

Pero me temo que lo bueno se ve eclipsado por todo el daño que se ha hecho bajo la vigilancia de Rupert. Su imperio mediático es fundamentalmente antisocial en su forma de operar, y ha causado mucho daño a mucha gente por el camino. Desde el escándalo de la piratería telefónica en el Reino Unido y las palizas hasta la negación del clima y la demonización de las minorías, News Corp ha tendido a simplificar la complejidad, polarizar los temas y poner a un bando en contra del otro.

Ha dañado la democracia y el discurso civil, además de al propio periodismo. En ocasiones, el comportamiento de News Corp ha sido censurable, por lo que creo que Rupert Murdoch debe asumir la culpa.