El Partido Animalista PACMA ha solicitado al Juzgado de Instrucción número 6 de Fuenlabrada la adopción de medidas cautelares urgentes contra Luis Miguel V., conocido como el ‘vampiro de Humanes’, con el objetivo de impedir que curse estudios de Veterinaria, al considerar que su acceso a este ámbito podría suponer un riesgo para los animales.
Según ha informado la formación, la petición se produce tras conocerse que el investigado se ha matriculado en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, un entorno en el que podría tener contacto directo con animales, pese a las restricciones judiciales previas que pesan sobre él.
Investigación por extracción y venta de sangre animal
El caso salió a la luz en 2022, cuando se conoció que presuntamente extraía y comercializaba sangre de animales que mantenía bajo su custodia, con el supuesto objetivo de venderla a clínicas veterinarias sin garantías sanitarias. La investigación apunta a que esta práctica habría afectado a al menos 500 animales, en condiciones que podrían vulnerar la normativa de bienestar animal y sanidad.
En el procedimiento judicial, El Refugio se ha personado como acusación popular, reforzando la dimensión del caso y el interés de organizaciones de protección animal en su esclarecimiento.
Desde PACMA han recordado que los hechos investigados no solo podrían constituir un caso de maltrato animal reiterado, sino también implicar riesgos para la salud pública, dada la posible circulación de productos biológicos sin controles adecuados.
Posible quebrantamiento de condena
El partido animalista ha solicitado además que se investigue la posible comisión de un delito de quebrantamiento de condena, tipificado en el artículo 468 del Código Penal, al considerar que la matriculación en estudios de Veterinaria podría contravenir las medidas judiciales vigentes.
Luis Miguel V. tiene prohibido el ejercicio de cualquier actividad relacionada con animales, en virtud de resoluciones dictadas tras una serie de hechos previos. Entre ellos, destaca la alerta de un trabajador de un horno crematorio, que detectó que el investigado llevaba multitud de cadáveres animales de forma recurrente.
Posteriormente, se produjo el hallazgo de más de 250 animales en condiciones deficientes bajo su tutela, lo que motivó la adopción de medidas judiciales restrictivas. PACMA considera que el acceso a un entorno académico vinculado a la práctica veterinaria podría suponer una vulneración directa de estas resoluciones.
El equipo jurídico del partido ha insistido en la necesidad de actuar con rapidez para evitar que se produzcan situaciones irreversibles o nuevos episodios de daño a los animales.
Riesgo para animales y salud pública
PACMA ha subrayado que los hechos investigados presentan un carácter grave y potencialmente reiterado en el tiempo, lo que justifica la solicitud de una ampliación urgente de las medidas cautelares.
En este sentido, han advertido de que permitir al investigado acceder a entornos donde exista contacto con animales podría facilitar una posible reincidencia, además de generar riesgos sanitarios, especialmente si se repitieran prácticas relacionadas con la manipulación de sangre sin control.
El partido animalista ha defendido la importancia de garantizar el cumplimiento estricto de las resoluciones judiciales en casos de maltrato animal, así como de evitar que personas investigadas por este tipo de delitos puedan integrarse en espacios profesionales o formativos sensibles.
Asimismo, ha insistido en que el caso pone de manifiesto la necesidad de reforzar los mecanismos de control y prevención en el ámbito de la protección animal, así como de asegurar que las medidas judiciales adoptadas sean efectivas y disuasorias.
PACMA ha confirmado que continuará personado en la causa con el objetivo de evitar cualquier vulneración de la legalidad vigente en materia de bienestar animal y de contribuir a que se depuren las responsabilidades correspondientes.