El Partido Animalista PACMA ha acusado este miércoles, 10 de junio, a la Junta de Castilla y León de actuar con “mala fe” al declarar el Toro Jubilo de Medinaceli, en Soria, como Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial, al considerar que el festejo carece de base legal y reglamentaria y que la decisión puede contravenir el principio de legalidad.

 

Recurso ya presentado

 

PACMA ha reaccionado a la decisión adoptada por el Consejo de Gobierno de Castilla y León con un comunicado en el que ha asegurado que no le sorprende la declaración como BIC del que define como el “único toro de fuego” que se celebra en la comunidad, aunque sí ha cuestionado el momento elegido por el Ejecutivo autonómico para aprobarla.

El partido animalista ha recordado que es parte interesada en el procedimiento de declaración del Toro Jubilo de Medinaceli y ha subrayado que la Junta debería ser “plenamente consciente”, como parte demandada, de que el festejo se encuentra inmerso en un procedimiento contencioso-administrativo centrado en su supuesta ilegalidad.

Según PACMA, el Gobierno autonómico no puede declarar Bien de Interés Cultural un festejo que, a su juicio, “carece de base legal y reglamentaria”, porque esa decisión estaría vulnerando el principio de legalidad. La formación sostiene que la declaración patrimonial no puede utilizarse para reforzar jurídicamente una celebración cuya legalidad está siendo discutida en los tribunales.

La organización ha insistido en que el recurso ya está presentado, ha sido admitido a trámite y, en estos momentos, el partido trabaja en la demanda. En este contexto, considera que la Junta debería haber esperado a la resolución del procedimiento judicial antes de avanzar en la declaración como BIC.

“No haber esperado a la resolución del procedimiento para la declaración como BIC vuelve a mostrar la mala fe a la hora de proceder de este gobierno autonómico”, ha señalado PACMA en el comunicado recogido por Europa Press.

 

Debate sobre la legalidad

 

PACMA ha recordado que el Toro Jubilo de Medinaceli ya fue declarado ilegal por carecer de base legal y reglamentaria, aunque aquella sentencia fue posteriormente revocada por el Tribunal Superior de Justicia al considerar que el acuerdo recurrido no era recurrible en vía judicial.

El partido animalista ha precisado que esa revocación respondió a una cuestión formal y que, en el actual procedimiento, ese elemento no va a afectar de la misma manera, ya que ahora ha recurrido la autorización de la Junta, que el propio tribunal había calificado como un acto recurrible.

La Junta no puede proteger como bien cultural una celebración cuya autorización administrativa está siendo cuestionada en los tribunales

Para PACMA, este punto resulta clave porque el debate no se limita a la dimensión cultural o tradicional del festejo, sino que afecta directamente a su encaje legal. La formación sostiene que la Junta no puede proteger como bien cultural una celebración cuya autorización administrativa está siendo cuestionada en los tribunales.

 

Estrategia política orientada a blindar el festejo frente a las acciones judiciales

 

El partido ha vinculado la declaración como BIC con una estrategia política orientada a blindar el festejo frente a las acciones judiciales. En este sentido, ha asegurado que la iniciativa no responde a una demanda histórica del municipio ni de sus promotores, sino a una decisión impulsada recientemente desde el ámbito parlamentario autonómico.

PACMA ha recordado que el Toro Jubilo fue declarado espectáculo taurino tradicional en 2002 y ha destacado que, durante casi 25 años, ni el pueblo de Medinaceli, ni su Ayuntamiento, ni la Asociación Toro Júbilo, ni la propia Junta de Castilla y León habrían mostrado interés en promover su declaración como Bien de Interés Cultural.

“A lo largo de estos casi 25 años, ni el pueblo de Medinaceli, ni su Ayuntamiento, ni siquiera la Asociación Toro Júbilo, o la propia Junta de Castilla y León, han mostrado ningún interés en declarar el festejo BIC”, ha afirmado el partido animalista.

 

Críticas a los informes

 

PACMA ha explicado que la iniciativa para declarar BIC el festejo partió el año pasado del Partido Popular, a través de una proposición no de ley destinada a instar a la Junta a incoar el procedimiento de declaración. A juicio de la formación animalista, esa actuación tenía la “evidente finalidad” de entorpecer cualquier acción judicial contra el Toro Jubilo.

El partido ha insistido en que existen motivos jurídicos para sostener que el Toro Jubilo no puede ser declarado Bien de Interés Cultural. Entre ellos, ha señalado que la Junta no habría podido aportar “ni un solo documento histórico” que acredite una antigüedad superior a 200 años de este festejo.

Para PACMA, la acreditación histórica es uno de los elementos centrales del expediente y su ausencia debilita la declaración como bien cultural. La formación considera que no basta con invocar la tradición, sino que la Administración debe justificar documentalmente la antigüedad y la continuidad del festejo si pretende otorgarle protección patrimonial.

La organización también ha cuestionado los informes recabados durante la tramitación del expediente. Según ha denunciado, los documentos elaborados por supuestos expertos son “un despropósito” y no ofrecen una base suficiente para sostener la declaración del Toro Jubilo como Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial.

PACMA ha citado como ejemplo uno de esos informes, en el que, según el partido, se llegó a afirmar “literalmente” que “el toro no sufre porque el sufrimiento corresponde únicamente a los seres humanos”. La formación animalista ha utilizado esta referencia para reforzar su crítica a la calidad de los argumentos empleados en defensa del festejo.

Con estos argumentos, PACMA mantiene abierta la vía judicial contra la autorización del Toro Jubilo y carga contra la decisión del Gobierno autonómico de avanzar en la protección patrimonial del festejo mientras continúa el procedimiento contencioso-administrativo.

La declaración como BIC aprobada por la Junta de Castilla y León sitúa de nuevo el Toro Jubilo de Medinaceli en el centro del debate entre la defensa institucional de determinados festejos taurinos tradicionales y las organizaciones animalistas que cuestionan su legalidad y su continuidad.

Para el partido animalista, la decisión del Ejecutivo autonómico no resuelve el conflicto, sino que lo agrava. PACMA sostiene que la declaración como BIC no puede servir para esquivar el control judicial ni para consolidar administrativamente una celebración cuya base legal está siendo impugnada.

La formación ha reiterado que continuará adelante con el recurso y con la demanda contra la autorización de la Junta. Su objetivo es que los tribunales se pronuncien sobre la legalidad del festejo y sobre la actuación administrativa que permite su celebración, más allá de la nueva protección cultural aprobada por el Gobierno autonómico.

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