Las autoridades de Nepal han elevado este viernes a casi 470 las víctimas mortales de las inundaciones ocurridas el miércoles tras la fuerte crecida del río Bhotekoshi en Rasuwa, un distrito montañoso próximo a la frontera con Tíbet, en China.
El balance se agrava mientras las autoridades advierten del riesgo de que un lago de barrera formado por los escombros de la riada acabe reventando y provoque una segunda ola de agua sobre las zonas ya devastadas.
Casi 470 muertos y 977 desaparecidos
En concreto, son 469 los muertos a causa de las devastadoras inundaciones, según ha informado en redes sociales la Policía nepalí, que ha ubicado la mayor parte de los cuerpos rescatados en los distritos de Chitwan y Nawalparasi Este: 178 y 110, respectivamente.
Asimismo, el cuerpo policial ha cifrado en un total de 1.545 personas heridas que han podido ser rescatadas. De ellas, la práctica totalidad se reparten entre los distritos de Nuwakot (898) y Rasuwa (644).
Por su parte, la Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres, que ha coincidido en la cifra de fallecidos, ha mantenido en 977 las personas desaparecidas, cifra que incluye a 517 extranjeros.
También engloba, ha precisado, a 45 miembros desaparecidos del Ejército de Nepal, 28 de la Policía –igualmente recogidos por el cuerpo– y trece de la Fuerza Armada de la Policía, además de 15 de la oficina de Aduanas y cuatro de la de Inmigración.
El organismo ha elevado el número de personas rescatadas a 3.253, en el marco de unas operaciones de búsqueda y rescate en las que ha destacado la presencia de seis helicópteros del Ejército y nueve de empresas privadas. En los trabajos participan cerca de 13.300 miembros de las fuerzas de seguridad, principalmente de la Policía y el Ejército.
Al balance nepalí se suman al menos tres muertos contabilizados en territorio chino, de modo que el cómputo conjunto de ambos lados de la frontera se acerca a las 1.500 personas sin localizar. Entre los desaparecidos extranjeros figuran 178 ciudadanos indios, en su mayoría peregrinos que se dirigían al monte Kailash, además de estadounidenses, británicos, canadienses y australianos.
El número total de afectados por la catástrofe se estima en unas 93.000 personas, según los cálculos manejados por los organismos humanitarios desplegados sobre el terreno.
Riesgo de una segunda riada
La principal amenaza en las próximas horas son los lagos de barrera formados cuando los escombros, la roca y el sedimento glaciar arrastrados por la riada bloquearon el cauce del río, cerca de la frontera entre Nepal y China.
La Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres ha advertido de que “el lago está creciendo y corre el riesgo de reventar”, por lo que ha pedido tanto a los vecinos como a los equipos de rescate que se mantengan alejados de las orillas de los ríos hasta nuevo aviso.
El Ministerio de Recursos Hídricos de China ha informado de que la balsa ya está desbordando y ha calculado que otros tres millones de metros cúbicos de agua desembocarán en ella en un plazo de tres días. La previsión de nuevas lluvias durante la próxima semana amenaza con empeorar la situación.
Sobre el origen de la catástrofe, las imágenes por satélite apuntan al desprendimiento de un gran bloque de hielo de un glaciar del Himalaya, que arrastró roca y sedimentos hasta el cauce. El Servicio Geológico de Estados Unidos ya descartó que un terremoto estuviera detrás del suceso.
Cuatro españoles sin localizar
El Ministerio de Asuntos Exteriores mantiene en cuatro los españoles sin localizar en la zona siniestrada, si bien ha subrayado que no consta ningún fallecido español entre las víctimas de la catástrofe.
El titular del departamento, José Manuel Albares, ha pedido a familiares y amigos de ciudadanos que sepan o que hayan estado en la zona que contacten con los teléfonos de emergencia del Ministerio, y ha recordado que el Consulado Honorario de España en Nepal, la Embajada en Nueva Delhi y el consulado general en Pekín están movilizados para atender a los españoles.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, ha informado de que su Ejecutivo ha intensificado “desde primera hora” los trabajos de búsqueda, rescate y ayuda humanitaria, con el despliegue de helicópteros del Ejército y del sector privado, amén de equipos terrestres.
“Para ayudar a los ciudadanos en situación de riesgo, el Ejército nepalí entregó anoche suministros de ayuda humanitaria, entre los que se incluían alimentos básicos, tiendas de campaña y medicamentos”, ha especificado Shah.
En el plano internacional, la Cruz Roja ha lanzado un llamamiento de emergencia de 43 millones de dólares destinado a la respuesta inmediata y a un plan de recuperación de dos años, mientras Estados Unidos ha comprometido 500.000 dólares y Naciones Unidas distribuye suministros básicos sobre el terreno.
En todo caso, las autoridades del país han pedido a los turistas mantener la calma, estar informados y seguir en todo momento las instrucciones oficiales de seguridad dadas por la autoridad pertinente.
Añadir EcoAvant.com como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Activar ahora