Un eclipse parcial de Luna será visible en toda España durante la noche del próximo 28 de agosto, según el Instituto Geográfico Nacional (IGN).

Sumario

 

Su observación se podrá realizar a simple vista, ya que el fenómeno no entraña ningún riesgo ni requiere de ningún tipo de instrumentación especial.

Un eclipse parcial lunar será visible en toda España el día 28 de agosto y se podrá observar a simple vista / Imagen: EP Un eclipse parcial lunar será visible en toda España el día 28 de agosto y se podrá observar a simple vista / Imagen: EP

 

Visibilidad desigual según la zona

 

La visibilidad del fenómeno no será homogénea en todo el territorio nacional. La Luna se pondrá antes de que termine la fase parcial del eclipse en el centro y este peninsular, así como en Baleares y Melilla.

En esas áreas, el ocaso lunar interrumpirá el seguimiento del eclipse antes de que el satélite complete la fase parcial, de modo que la observación quedará limitada por el propio horizonte.

En el resto de la Península, en Canarias y en Ceuta la situación será la contraria, ya que el ocaso lunar tendrá lugar después de que acabe la fase parcial del eclipse.

Eso permitirá seguir el fenómeno hasta el final de esa fase antes de que la Luna desaparezca bajo el horizonte, con un margen de observación más amplio para quienes se encuentren en esos puntos.

El criterio que separa a unos territorios de otros es, por tanto, la relación entre la hora del ocaso lunar y el final de la fase parcial del eclipse en cada lugar del país.

El alcance del fenómeno abarca todo el territorio nacional, incluidos los archipiélagos y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, ambas citadas de forma expresa en el desglose por zonas difundido por el organismo.

Ambas ciudades autónomas quedan, sin embargo, en grupos distintos: Melilla figura entre los puntos donde la Luna se pone antes del final de la fase parcial, mientras que Ceuta aparece en el bloque en el que el ocaso se produce después.

Lo mismo ocurre con los archipiélagos: Baleares se encuadra en el primer grupo y Canarias, en el segundo, lo que refleja la diferencia de comportamiento entre unos y otros extremos del territorio.

Esa distinción condiciona la planificación de la observación, ya que el tiempo disponible dependerá del lugar desde el que se mire. La información difundida no detalla horarios concretos para cada localidad.

A la cita astronómica se suma otra circunstancia: ese día también se dará una luna llena. El 28 de agosto concentrará así dos elementos en la misma jornada, el eclipse parcial y la fase llena del satélite.

 

Observación segura y sin instrumentos

 

Uno de los aspectos que subraya el IGN es la seguridad de la observación. El eclipse parcial de Luna se podrá seguir directamente a simple vista, sin necesidad de recurrir a equipos ópticos.

El organismo señala de forma expresa que la observación no entraña ningún riesgo y que no requiere de ningún tipo de instrumentación especial para poder disfrutar del fenómeno.

No serán necesarios, por tanto, telescopios ni prismáticos para contemplar el eclipse, que quedará al alcance de cualquier observador sin equipamiento previo.

Ese carácter abierto convierte la cita en un fenómeno accesible para cualquier persona interesada, sin más condicionantes que los derivados del momento del ocaso lunar en cada zona del país.

El IGN sitúa el eclipse en la noche del 28 de agosto y confirma que será visible en toda España – con el matiz territorial ya señalado sobre el final de la fase parcial –, lo que amplía el número de potenciales observadores.

La combinación de ambos factores, visibilidad general y observación sin instrumentos, convierte el episodio en una de las efemérides con menos barreras de acceso para el público.

 

Un mes con dos eclipses

 

El eclipse parcial de Luna llegará después del eclipse solar total registrado el pasado miércoles 12 de agosto, un fenómeno de naturaleza distinta pero encadenado en el mismo periodo.

La fase total de aquel eclipse solar fue visible desde el Ártico, Groenlandia, Islandia y el norte del océano Atlántico, según la información recogida sobre el episodio.

También se pudo observar desde España justo antes de la puesta del Sol, lo que situó al país entre los puntos desde los que se siguió la fase total de aquel eclipse.

La sucesión de ambos episodios deja dos citas astronómicas visibles desde España en un intervalo breve, primero con el Sol como protagonista y después con la Luna.

La diferencia principal entre uno y otro, en términos de seguimiento, está en las condiciones de observación: el eclipse del 28 de agosto podrá contemplarse a simple vista y sin riesgo, según la información facilitada por el IGN.

Con estos datos sobre la mesa, el seguimiento quedará supeditado en cada zona al ocaso lunar, el factor que marcará hasta qué punto podrá observarse la fase parcial del eclipse desde cada punto del territorio.

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