La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha solicitado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que defienda en Europa la vacunación voluntaria del ganado bovino ante la expansión de la dermatosis nodular contagiosa (DNC), tras la detección de focos en Aragón. La petición se produce este 5 de abril en València, en un contexto de creciente preocupación del sector ganadero por las medidas actuales y su impacto económico.

 

Petición de vacunación preventiva

 

El conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, ha trasladado formalmente al Ministerio la “profunda inquietud” del sector ante la normativa vigente, que establece el sacrificio obligatorio de todos los animales de una explotación en caso de detectarse un solo positivo. Según ha señalado, esta medida resulta especialmente gravosa para las explotaciones y no contempla alternativas preventivas.

Barrachina ha reclamado que el Ejecutivo central impulse ante la Comisión Europea la modificación de la normativa, con el objetivo de permitir la reclasificación de la enfermedad y la flexibilización del sacrificio sanitario. Asimismo, ha solicitado la puesta en marcha de programas de vacunación preventiva voluntaria en territorios actualmente libres de la enfermedad.

El titular de Agricultura ha defendido que la adopción temprana de medidas preventivas contribuye a una mejor protección de la sanidad animal, así como a garantizar la viabilidad económica del sector bovino. En este sentido, ha advertido del riesgo de generar daños irreversibles en el tejido productivo rural si no se actúa con antelación.

 

Críticas al Gobierno central

 

Durante su intervención, Barrachina ha criticado la “falta de previsión” del Gobierno central, al considerar que no está abordando adecuadamente los problemas del sector ganadero. “Una vez más, el Gobierno de Sánchez no defiende los problemas reales de los ganaderos”, ha afirmado.

El conseller ha alertado de que la inacción del Ejecutivo podría tener consecuencias graves para las explotaciones, al obligarlas a asumir pérdidas totales en caso de brote. “No podemos permitir que la inacción condene a nuestras familias ganaderas al cierre”, ha subrayado, en referencia al impacto económico que supondría el sacrificio masivo de animales.

Además, ha insistido en que el Ministerio no está facilitando todas las herramientas de protección necesarias, especialmente en un contexto de expansión de la enfermedad en varias comunidades autónomas. A su juicio, la ausencia de una estrategia preventiva integral incrementa el riesgo para el conjunto del sector.

 

Riesgo y medidas activadas

 

La Comunitat Valenciana presenta una especial vulnerabilidad ante la DNC debido al peso del sector bovino en su economía y su relación con los festejos taurinos, que implican una elevada movilidad de animales. Según ha explicado Barrachina, existe una frecuencia alta de movimientos procedentes de comunidades como Aragón, Cataluña, País Vasco y Navarra, lo que aumenta exponencialmente el riesgo de contagio.

Ante esta situación, la Conselleria ha activado medidas cautelares para contener la posible propagación de la enfermedad. Entre ellas, destaca el refuerzo de la bioseguridad y el control de movimientos del ganado bovino procedente de zonas consideradas de riesgo.

Las actuaciones incluyen la imposición de cuarentenas de 21 días, la inmovilización cautelar de los animales durante ese periodo y la obligación de desinsectación tanto de los bovinos como de los vehículos de transporte. Asimismo, se exige la limpieza y desinfección certificada de los medios utilizados para el traslado de animales.

Estas medidas buscan minimizar la probabilidad de introducción del virus en explotaciones valencianas, en un contexto marcado por la presencia de focos en Cataluña y Aragón y la evolución de la enfermedad en países europeos cercanos.

 

Seguridad alimentaria garantizada

 

Por otro lado, el conseller ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a la población respecto a la seguridad alimentaria. Ha explicado que la dermatosis nodular contagiosa es una enfermedad viral exclusiva del ganado vacuno y que no supone ningún riesgo para los seres humanos.

No es una zoonosis”, ha recalcado Barrachina, quien ha detallado que no existe posibilidad de contagio ni por contacto directo con los animales ni a través del consumo de carne o leche. En este sentido, ha insistido en que el consumo de carne de vacuno es totalmente seguro.

El conseller ha subrayado que el problema planteado es estrictamente de sanidad animal y de supervivencia económica de las explotaciones ganaderas, por lo que ha pedido evitar alarmas innecesarias entre la ciudadanía.

Finalmente, ha reiterado la necesidad de adoptar medidas preventivas como la vacunación voluntaria para evitar escenarios más drásticos, como el sacrificio masivo de animales, que podrían comprometer la continuidad del sector bovino valenciano.