Las autoridades de Venezuela han elevado este martes a 2.295 personas fallecidas y 11.267 heridas el balance del doble terremoto de magnitud 7,5 y 7,2 registrado hace una semana en el centro de la costa venezolana, según ha informado el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
El nuevo balance oficial confirma un incremento de las víctimas tras los seísmos y sus posteriores réplicas, que han dejado también 12.841 familias damnificadas. Las autoridades mantienen la atención sanitaria, la asistencia a la población afectada y la vigilancia ante una amenaza que, aunque parece disminuir, aún no ha desaparecido.
Balance actualizado
Jorge Rodríguez ha precisado en rueda de prensa que 2.295 personas han muerto y otras 11.267 han resultado heridas a causa del doble terremoto registrado en el centro de la costa venezolana. La actualización sitúa el balance de fallecidos cerca de los 2.300 y refleja la magnitud de una emergencia que continúa afectando a miles de personas.
El presidente de la Asamblea Nacional ha informado además de que las familias damnificadas ascienden a 12.841. Esta cifra recoge el impacto directo de los seísmos en una semana marcada por daños materiales, necesidades de atención sanitaria y asistencia a la población afectada por los movimientos telúricos.
Los terremotos, de magnitud 7,5 y 7,2 en la escala de Richter, se registraron hace una semana en el centro de la costa venezolana. Desde entonces, las autoridades han ido actualizando el balance de fallecidos, heridos y damnificados conforme avanzaban las labores de atención, rescate y evaluación de daños.
La nueva cifra oficial supone un nuevo aumento respecto a los balances anteriores y sitúa la emergencia entre las más graves afrontadas por el país en los últimos días. El impacto humano se concentra en el número de personas fallecidas y heridas, pero también en las familias que han perdido sus viviendas o han visto interrumpida su vida cotidiana.
Rodríguez ha vinculado la evolución del balance a la situación generada tras el doble seísmo y a la sucesión de réplicas posteriores. En una semana se han producido más de 780 réplicas, un dato que mantiene la preocupación sobre la estabilidad de las zonas afectadas y la seguridad de la población.
El responsable venezolano ha señalado que la frecuencia y la intensidad de esas réplicas han disminuido, una tendencia que se mantiene. Sin embargo, ha advertido de que, aunque la amenaza parece estar disminuyendo, todavía no ha desaparecido por completo.
Réplicas y hospitales
La evolución de las réplicas constituye uno de los principales elementos de seguimiento tras el doble terremoto. Rodríguez ha explicado que se han contabilizado más de 780 movimientos posteriores a los dos seísmos principales, aunque la tendencia apunta a una disminución de su frecuencia y de su intensidad.
El diputado ha celebrado esa reducción, pero ha insistido en que la situación exige prudencia. La advertencia oficial mantiene el foco en el riesgo de nuevos movimientos peligrosos y en la necesidad de conservar la vigilancia en las zonas afectadas por el doble terremoto.
En el plano sanitario, Rodríguez ha indicado que 13.942 personas han recibido el alta después de ser atendidas por los servicios médicos. Según ha subrayado, se trata de una buena noticia porque casi 14.000 personas se encuentran ya fuera de cualquier tipo de peligro.
El presidente de la Asamblea Nacional ha precisado, no obstante, que 4.565 personas permanecen atendidas en hospitales y centros de triaje. Esta cifra muestra que la presión asistencial continúa en los dispositivos sanitarios habilitados para responder a las consecuencias de los terremotos.
La atención médica se mantiene como una de las prioridades de la respuesta oficial. El elevado número de personas heridas, que asciende a 11.267, obliga a sostener la actividad en hospitales, centros sanitarios y espacios de triaje para atender a quienes siguen necesitando tratamiento.
La combinación de fallecidos, heridos, altas médicas y personas aún atendidas refleja la complejidad de la emergencia. Las autoridades trabajan en un escenario en el que la asistencia sanitaria se cruza con la atención a las familias damnificadas y con la vigilancia ante la evolución de las réplicas sísmicas.
Rodríguez ha destacado que el hecho de contar con casi 14.000 personas dadas de alta permite constatar avances en la respuesta sanitaria. Aun así, la permanencia de miles de afectados bajo atención médica mantiene activa la fase de emergencia.
Luto y ayuda sanitaria
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha declarado este miércoles siete días de luto oficial por las víctimas de los devastadores terremotos. La medida se produce después de que el balance oficial haya elevado la cifra de fallecidos a 2.295 personas.
La declaración de luto oficial acompaña una respuesta institucional centrada en la atención a las víctimas, el seguimiento de los heridos y el apoyo a las familias damnificadas. El país afronta una situación marcada por el impacto humano de los seísmos y por la necesidad de sostener la asistencia durante los próximos días.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS), Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud, ha lanzado un llamamiento de emergencia de casi 24 millones de dólares, algo más de 21 millones de euros, para apoyar durante los próximos seis meses la respuesta sanitaria a los efectos de los seísmos.
La OPS pretende destinar ese fondo a ayudar a alrededor de 700.000 residentes de los municipios más afectados por el doble terremoto. El objetivo incluye reforzar la capacidad de respuesta ante las necesidades sanitarias derivadas del desastre.
El llamamiento también busca fortalecer hospitales y centros sanitarios que atienden a millones de personas cuyo acceso a la salud se ha visto interrumpido por los terremotos. La organización ha señalado esta prioridad en un comunicado centrado en la respuesta a los efectos sanitarios de la emergencia.
La petición de fondos de la OPS se suma a la respuesta nacional desplegada tras los seísmos. La dimensión sanitaria del desastre queda reflejada tanto en el número de heridos como en las personas que aún permanecen bajo atención en hospitales y centros de triaje.
Con 2.295 fallecidos, 11.267 heridos, 12.841 familias damnificadas y más de 780 réplicas registradas en una semana, Venezuela continúa afrontando una emergencia de gran magnitud. Las autoridades mantienen la asistencia a la población afectada mientras la amenaza sísmica parece disminuir, aunque todavía no se considera desaparecida.
La combinación del luto oficial, la atención sanitaria y el llamamiento internacional de la OPS marca una nueva fase en la respuesta al doble terremoto. La prioridad inmediata sigue centrada en atender a los heridos, acompañar a las familias damnificadas y reforzar los servicios de salud afectados por el desastre.
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