El descarrilamiento y posterior choque de dos trenes de alta velocidad en el municipio de Adamuz (Córdoba) el domingo por la tarde ya es uno de los episodios más trágicos de la historia reciente del transporte ferroviario español. El balance provisional, según fuentes oficiales, ha alcanzado al menos 39 fallecidos y 152 heridos, cifra que podría aumentar a medida que prosigan las labores de rescate y recuperación en el difícil acceso al lugar del siniestro.

Descarrilamiento de dos trenes an Adamuz (Cordoba) / Imagen: EP

El siniestro, ocurrido alrededor de las 19.45 horas del domingo 18 de enero de 2026 en la línea de alta velocidad Madrid‑Córdoba‑Sevilla, ha provocado una respuesta de emergencia sin precedentes, incluida la suspensión total del tráfico ferroviario entre Madrid y varias ciudades andaluzas. La investigación buscará esclarecer las causas de un accidente que la prensa internacional ha calificado de “extraño y difícil de explicar”, según Le Monde y Libération, que han destacado la complejidad de la colisión y la gravedad de los daños.

 

Colisión y cifras provisionales: qué ha sucedido en Adamuz

 

Mapa del accidente ferroviario en Adamuz, Córdoba / Imagen: EP

Según la reconstrucción oficial de los hechos, un tren de la compañía Iryo, identificado como el Iryo 6189, que viajaba con cerca de 300 pasajeros desde Málaga con destino a Madrid, ha descarrilado en los desvíos de entrada a la vía 1 de la estación de Adamuz, invadiendo la vía contigua. Allí circulaba un tren Alvia 2384 de Renfe, procedente de Madrid y con alrededor de 200 pasajeros con destino a Huelva.

La colisión entre ambos convoyes ha sido devastadora. Varios vagones del tren Alvia han salido de la vía y han caído por un terraplén de varios metros, y las labores de socorro se han complicado debido a la orografía y al acceso al lugar del choque. Hasta el momento, se han contabilizado 39 fallecidos, incluidos pasajeros y el maquinista de uno de los trenes, y 152 heridos, de los cuales un número indeterminado ha permanecido hospitalizado en estado grave o crítico.

Ante la magnitud de la tragedia, las autoridades han desplegado una amplia operación de emergencia que ha involucrado a la Guardia Civil, Bomberos, Cruz Roja y unidades de la Unidad Militar de Emergencias (UME), junto con equipos especializados para la identificación de víctimas mortales y la atención psicológica a afectados y familiares.

Los datos del Ministerio de Transportes muestran que los fallecimientos por accidentes ferroviarios habían seguido una tendencia a la baja en los últimos años. La mayoría de las muertes se concentra en atropellos y accidentes en pasos a nivel, mientras que las colisiones entre trenes y descarrilamientos son poco frecuentes. En este contexto, el accidente de Adamuz se convierte en el más grave provocado por un descarrilamiento desde el sucedido en Angrois (Santiago de Compostela), que dejó 80 fallecidos y 114 heridos.

Fallecidos en accidentes ferroviarios en España / Gráfico: EP

 

 

Reacción institucional y comienzo de la investigación

 

La noticia de la tragedia ha conmocionado al país y ha desencadenado reacciones institucionales de alto nivel. El Congreso de los Diputados ha convocado un minuto de silencio y ha suspendido su agenda hasta el miércoles en señal de duelo por las víctimas del accidente.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha cancelado sus compromisos oficiales y se ha desplazado al lugar del siniestro para mostrar su solidaridad con las familias afectadas y seguir de primera mano las labores de emergencia. Asimismo, numerosos líderes políticos y sociales han expresado su consternación por lo que se considera uno de los accidentes ferroviarios más graves de España en décadas.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado el accidente de “raro y difícil de explicar”, subrayando que la colisión se ha producido en un tramo recto de la vía, recientemente renovado, y que el tren implicado era relativamente nuevo, elementos que han desafiado las explicaciones técnicas habituales para este tipo de siniestros. Puente ha advertido que la investigación podría durar al menos un mes o más, dado el volumen de pruebas y peritajes necesarios.

Por su parte, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha señalado que las próximas jornadas serán “muy complicadas”, agradeciendo la labor conjunta de los servicios de emergencia y asegurando que el transporte en tren ha seguido siendo “seguro”, pese a la gravedad del accidente.

Al mismo tiempo, en Adamuz se ha habilitado un centro de apoyo e información para familiares de las víctimas, donde personal de la Cruz Roja y de los servicios sociales ha ofrecido orientación, ayuda y acompañamiento a quienes han buscado noticias de personas que viajaban en los trenes siniestrados.