El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha clasificado como nivel 1 (anomalía) en la escala INES el suceso notificado por la central nuclear de Trillo (Guadalajara) el pasado 20 de marzo, tras analizar la información técnica. El incidente se debió a una válvula inoperable durante más tiempo del permitido, aunque sin consecuencias para la seguridad.
Clasificación del suceso
El titular de la central comunicó que había estado operando de forma inadvertida con una válvula de tres vías del sistema de agua de alimentación de emergencias fuera de los límites fijados por las Especificaciones Técnicas de Funcionamiento (ETF).
Tras recabar y analizar los datos, el CSN reclasificó el incidente de nivel 0 a nivel 1, al considerar las condiciones en las que se produjo la anomalía y sus posibles implicaciones. En la escala INES, el nivel 1 corresponde a desviaciones sin impacto relevante en la seguridad.
Detección del fallo
El problema se identificó durante las tareas de vigilancia en la parada para recarga, dentro de los procedimientos habituales de control. La válvula afectada forma parte de un sistema clave de emergencia, diseñado para garantizar el suministro de agua en situaciones excepcionales.
El análisis del CSN tuvo en cuenta tanto el tiempo de inoperabilidad como las condiciones operativas de la planta, que continuó funcionando mientras el fallo no había sido detectado.
Sin consecuencias
El organismo ha subrayado que el suceso no tuvo impacto en trabajadores ni en la población, ni provocó liberación radiactiva al medio ambiente.
Actualmente, la central de Trillo opera al 100% de potencia, tras resolverse la incidencia. La clasificación como nivel 1 implica una anomalía sin riesgo significativo, aunque sujeta a análisis dentro de los mecanismos de supervisión del CSN.