Alejandro Valdeón Hace 8 años
Estoy totalmente de acuerdo con Gustavo.Soy agricultor novel. Me encanta trabajar la tierra. Es impresionante la sensación de comer tus propios alimentos, esos que tu plantaste, cuidaste y cosechaste. En el lugar donde yo vivo, las caserías "eran" micromundos de producción de alimentos, practicamente autosuficientes. Cuando el trabajo les quedaba grande, llamaban a otros vecinos y así se establecía una relación trabajo -festiva y había un cooperativismo de necesidad, sin contratos ni nada. Simplemente existía y se vivía.La ambición y las políticas mundiales en todos los ámbitos están destruyendo lo más sagrado que hay sobre faz de la tierra. LA VIDA.